viernes, 19 de agosto de 2022

LA RESTAURACIÓN DE MINISTROS - DOCUMENTO DE POSICIÓN UPCI

 LA RESTAURACIÓN DE MINISTROS 

Adoptada por la Conferencia General en 1990

Desde el Jardín del Edén hasta la Nueva Jerusalén, la Biblia traza el plan de Dios para restaurar hombres caídos a Sí mismo. El enfoque de este plan es Jesucristo, quien como Dios manifestado en la carne era el sacrificio sustituto que abrió la puerta del perdón, justificación, regeneración, santificación y reconciliación. “Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo así” (II Corintios 5:19). 

Las parábolas de la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo ilustran que Dios quiere reconciliar para sí aquello que se había perdido por el pecado del hombre. Las tres parábolas enfatizan la recuperación de algo perdido, y mientras que estas solamente pueden reflejar el deseo de Dios de salvar a la humanidad perdida, estas igualmente pueden revelar el deseo de Dios de restaurar a Cristianos caídos. Esto es especialmente cierto en la parábola del hijo pródigo, que se fue de casa, vivió pecaminosamente, se arrepintió, y regresó para pedir perdón y poder ser un siervo. Por supuesto, el padre lo restauró como hijo, ilustrando que los caídos que son restaurados tienen el mismo estado que el que tenían antes de caer. 

Juan escribió: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.” (I Juan 2:1-2). En este pasaje Juan aclara que la misma “propiciación” quita los pecados cometidos por Cristianos y los pecadores que están viniendo a Dios por primera vez. 

Juan también escribió que los Cristianos han de orar para que un hermano que peca sea perdonado: “Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte.”(I Juan 5:16-17). Como que Jesús dijo que había solamente un pecado el cual no podía ser perdonado, el pecado de blasfemia contra del Espíritu Santo (Mateo 12:3; Marcos 3:28-29), casi todos los Cristianos caídos pueden ser restaurados. 

Gálatas 6:1 específicamente instruye a los Cristianos “espirituales” que restauren a los hermanos que han sido “sorprendido en alguna falta.” La oración, quizás el primer y más importante paso en la restauración de un hermano caído, debe ser seguida por otros pasos para ayudar a la persona caída a recuperar su lugar con Dios y con la iglesia. En I Corintios 5:1-13 Pablo encaró un problema en la iglesia donde un hermano había cometido fornicación con la esposa de su padre. Aparentemente la iglesia no condenó el pecado ni removió al hermano pecador de la membresía de la iglesia. Por esto Pablo los reprendió duramente y los instruye a que “este sea entregado a satanás para muerte de la carne ...[a] limpiar la vieja levadura, para que seáis nueva masa ... [y] que no os envolváis con los fornicarios de este mundo ...mas ahora os he escrito, que no os envolváis, es a saber, que si alguno llamándose hermano fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón, con el tal ni aún comáis.” Esta iglesia debía de cortar su relación con el hermano que cayó en el pecado de fornicación.

Se presenta la pregunta: ¿Un fornicario debe ser restaurado a la iglesia si se arrepiente? Aparentemente la reprensión de Pablo causó que el fornicario fuera desechado de la iglesia aún después que se arrepintió. Por esto, Pablo, en su segunda carta a la iglesia de los Corintios los instruyó a restaurar al fornicario arrepentido como hermano Cristiano: “Bástale a tal esta reprensión hecha de muchos; así que, al contrario, vosotros m?s bien lo perdonéis y consoléis porque no sea el tal consumido de tanta tristeza. Por lo cual os ruego que confirméis el amor hacia Èl”. (II Corintios 2:6-8).

Jesús nos habló que el perdón de nuestras ofensas depende de nuestro perdón de los que nos ofenden (Mateo 6:14-15). La Biblia nos exhorta a ser “los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.” (Efesios 4:32). Solamente en un clima de benignidad, de misericordia y perdón puede lograrse la restauración; un clima duro de juicio actúa contrario al amor y misericordia de Dios.

La Biblia claramente nos enseña que cada Cristiano que le falla a Dios, excepto aquel que blasfema contra el Espíritu Santo, puede ser restaurado a salvación (Mateo 12:31; Marcos 3:28-29). Por lo tanto, la restauración incluye a laicos y a ministros, aún si ellos cometen fornicación, caen presos a la avaricia, se vuelven borrachos, pierden el control, o vuelven a la adoración de ídolos. Mas aún, todos los que son restaurados son libres de condenación ante Dios y deben ser bienvenidos y confiados en la iglesia.

La Biblia no está tan clara en cuanto a la restauración de una persona al liderazgo en la iglesia. Sin embargo, esta palabra “restauración” significa el regreso al lugar, favor o aceptación original. Su uso en Gálatas 6:1 trata con la restauración a salvación y no a una posición dentro de la iglesia. Usar este versículo para enseñar algo mas que la restauración a la salvación lo extiende mas allá de su contexto Bíblico.

La restauración de un ministro caído encuentra a lo mejor, un apoyo débil en el Antiguo Testamento. Es cierto que el Rey David fue restaurado a Dios después de su pecado con Betsabet, incluyendo adulterio y muerte, y que no fue quitado de su cargo de rey sobre la nación de Israel. Pero la posición de rey no es un tipo de ministerio del Nuevo Testamento, lo cual está moldeado más bien sobre el sacerdocio y los profetas. Aunque David profetizó y escribió escrituras proféticas después de su restauración, aún sus salmo de arrepentimiento, David no era reconocido como profeta como lo fue Natán. David no ocupó el cargo de profeta. En otras palabras, durante su vida, David fue reconocido como rey y no como profeta. Quizás sus escritos proféticos pueden ser comparados con los dones espirituales de I Corintios 12 y 14, pero es dudoso que su vida pueda servir como un tipo de ministerio del Nuevo Testamento.

Buscamos en vano algún profeta que cayó y que fue restaurado a su posición o de un sacerdote que se corrompió y fue restaurado a su sacerdocio. Mientras que alguna restauración de estos líderes religiosos pudo haber ocurrido, el Antiguo Testamento mantiene silencio sobre la restauración de los profetas y sacerdotes.

El mismo silencio prevalece en el Nuevo Testamento, puesto que no hay ejemplos de un ministro que se apartó de Dios y de la iglesia y haya sido restaurado a su ministerio. Esto no significa que no haya caído ningún ministro, puestos que todos los discípulos en alguna manera fallaron a Jesús durante su juicio y crucifixión. Juan Marcos dejó las misiones aparentemente por un problema de carácter y Pedro mostró prejuicios contra los gentiles para complacer a los Cristianos judíos.

En el tiempo de la crucifixión, el fracaso de dos discípulos resalta, la traición de Judas a Jesús y la negación de Pedro de Èl. Para estos dos hombres, Jesús, aparentemente ofreció la oportunidad de ser restaurados, pero solamente Pedro encontró restauración. Judas trató de deshacer su acción y, habiendo fallado, cometió suicidio. Por otra parte, Pedro lloró amargamente con dolor y lamento sobre su pecado y fue restaurado al favor de Dios y aún a su apostolado. La restauración de Pedro es el ejemplo más cercano a un ministro restaurado en el Nuevo Testamento, pero el ejemplo no es perfecto ya que el pecado y la restauración preceden al día de Pentecostés, la fecha del nacimiento de la iglesia.

¿Qué podemos inferir por el silencio de la Biblia a cerca del tema de la restauración de un ministro? Por lo menos tres respuestas son posibles: (1) El silencio indica que los ministros han de ser restaurados a salvación de la misma manera que otros caídos, y esta restauración incluye su ministerio en la iglesia. (2) El silencio indica que la restauración de un ministro caído al ministerio no es posible. (3) El silencio indica que Dios ha delegado la autoridad a la iglesia para establecer los límites y desarrollar el proceso de restauración de ministros caídos en el ministerio. La Iglesia Pentecostal Unida Internacional ha seguido la tercera interpretación

Una organización enfrenta diferentes preguntas al decidir quien puede ser restaurado al ministerio: (1) ¿Puede un ministro que ha cometido un pecado sexual, tal como fornicación o adulterio, ser restaurado al el ministerio? En otras palabras, ¿Son los pecados sexuales tan diferentes de otros pecados que descalifican para siempre a la persona de ser restaurado al ministerio? Mas aún, si un pecado sexual cometido por un ministro lo descalifica para siempre del ministerio, ¿Un pecado sexual descalifica a un pecador de llegar a ser un ministro? (2) ¿Deben ser tratados igualmente todos los pecados sexuales? (3) ¿Puede un ministro que ha cometido un pecado violento tal como asesinato o intento de asesinato ser restaurado al ministerio? (4) ¿Puede un ministro que ha cometido un grave crimen en contra de la sociedad ser restaurado al ministerio? (5) ¿Puede un ministro que se ha alejado de la fe por una falsa religión tal como la idolatría ser restaurado al ministerio?

El Nuevo Testamento hace una lista de diferentes calificaciones para ministros en I Timoteo 3:1-7; I Timoteo 6:11; II Timoteo 2:22-25; Tito 1:5-9, así como en otras partes. Estas calificaciones Bíblicas sirven como guías para otorgar licencias y restaurar a ministro caídos al ministerio. Mas aún, los ministros del Nuevo Testamento sirven como ejemplo para nosotros seguir. Un ministro, Demás, quien abandonó a Pablo y regresó a los placeres del mundo, nos sirve como advertencia contra el amor de este mundo. Con estas calificaciones y ejemplos, y con la guianza del Espíritu Santo, un cuerpo de gobierno de la iglesia puede establecer calificaciones para el ministerio y establecer linderos y procedimientos para la restauración en el ministerio de predicadores caídos.

Una de las calificaciones para el cargo de obispo es de que “debe de tener buen testimonio de los de afuera” (I Timoteo 3:7), indicando la importancia de la reputación de un ministro. El comité notó que de acuerdo a Proverbios 6:32-33 el adulterio trae reproche que nunca puede ser borrado: “Mas el que comete adulterio con la mujer, es falto de entendimiento. Corrompe su alma el que tal hace. Plaga y vergüenza hallará, y su afrenta nunca será raída.”

Si una comparación de I Timoteo 3:7 y Proverbios 6:32-33 es interpretada para descalificar a un ministro caído de ser restaurado en el ministerio, la misma interpretación excluiría también a cualquier persona que comete adulterio antes que entre al ministerio, aún si el pecado es cometido antes de la salvación. El interpretar la frase en I Pedro 4:17, “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios,” como decir que el reproche de adulterio es removido por la sangre de Jesús cuando una persona viene a la iglesia, pero que la misma sangre no puede limpiar el reproche sobre un Cristiano que comete adulterio - falla en interpretar correctamente el versículo. Mientras que el nuevo convertido inicia una nueva vida con sus pecados lavados, es igualmente cierto que un Cristiano que peca y se arrepiente también ha lavado sus pecados.

En la Iglesia Pentecostal Unida Internacional, la restauración de un ministro caído está limitada a aquellos que no cometen pecados sexuales: “Cualquier ministro afiliado con nuestra organización que sea probado culpable de adulterio o fornicación o de cometer cualquier otra ofensa inmoral, debe entregar sus credenciales inmediatamente. En caso de que un ministro confiese por escrito una conducta inmoral y entregue su tarjeta de membresía, no se le concederá ningún juicio. En tal caso tal ministro nunca podrá calificar para ser reincorporado el ministerio de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional..” (Artículo VII, Sección 9, Párrafos 2-3, Manual de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional).

Un ministro caído puede ser usado en su iglesia local bajo la dirección de su pastor. Aunque este nunca puede obtener sus credenciales ministeriales de nuevo, puede sentirse restaurado no solamente ante Dios sino también a un rol activo en la iglesia.

A todos los ministros deben extender la mano de misericordia, compasión y amor en un esfuerzo de restaurar a ministros caídos. Debemos restaurarlos no con juicio duro sino en un espíritu de mansedumbre y amor, tomando en cuenta de que no fallemos nosotros mismos a Dios. Esta es la admonición de la Biblia.

“Hermanos, en caso de que alguien se encuentre enredado en alguna transgresión, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros y de esta manera cumpliréis la ley de Cristo. Porque si alguien estima que es algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. Así que, examine cada uno su obra, y entonces tendrá motivo de orgullo sólo en sí mismo y no en otro; porque cada cual llevará su propia carga. El que recibe instrucción en la palabra comparta toda cosa buena con quien le instruye. No os engañéis; Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre siembre, eso mismo cosechará. Porque el que siembra para su carne, de la carne cosechará corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo cosecharemos, si no desmayamos. Por lo tanto, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.” (Gálatas 6:1-10).


¿Debe toda iglesia local tener un pastor principal? - David K Bernard

 ¿Debe toda iglesia local tener un pastor principal?

David K Bernard

Este artículo apareció en la edición de septiembre-octubre de la revista Forward publicada por United Pentecostal Church International, Hazelwood, MO.

La forma estándar de gobierno de la iglesia local en la Iglesia Pentecostal Unida Internacional exige que una persona sirva como pastor (líder espiritual y supervisor) o, en algunos casos, dos personas pueden servir como co-pastores. Dado que el Nuevo Testamento habla de los ancianos en plural, algunos han llegado a la conclusión de que el liderazgo de una congregación local debe ser colectivo y que ninguna persona debe ser el líder principal. ¿Qué enfoque es más bíblico?

En el Antiguo Testamento, encontramos muchos ejemplos de trabajo en equipo (p. ej., Moisés y Aarón, Débora y Barac), autoridad delegada (p. ej., los setenta ancianos) y tutoría (p. ej., Elías y Eliseo). Al mismo tiempo, Dios generalmente ungía a los líderes principales a cargo de grupos, instituciones y esfuerzos significativos. Los ejemplos son Moisés, Josué, los sumos sacerdotes, los jueces, Samuel, los reyes y los profetas.

El Nuevo Testamento no proporciona instrucciones detalladas sobre el gobierno de la iglesia. Sin duda esta falta de especificidad es intencional, porque en el plan de Dios la forma precisa de gobierno de la iglesia puede variar según la cultura, las circunstancias, los tiempos y las preferencias. Una forma organizativa que funcione en la América del Norte del siglo XXI podría no funcionar tan bien en el Medio Oriente del siglo I o incluso en el Medio Oriente del siglo XXI.

El Nuevo Testamento nos enseña principios importantes para el gobierno de la iglesia. Por ejemplo, encontramos que la iglesia local es principalmente responsable de manejar sus propios asuntos bajo el liderazgo espiritual. Al mismo tiempo, hay un fuerte énfasis en la unidad, la interdependencia, el compañerismo, la responsabilidad ministerial, la organización y la estructura.

Las iglesias locales estaban dirigidas por ancianos, personas a quienes Dios llama al ministerio de predicar, enseñar, dirigir y supervisar la iglesia. En el Nuevo Testamento, los títulos de anciano (presbuteros, “anciano, presbítero”), obispo (episkopos, “supervisor”) y pastor (poimen, “pastor”) se usan indistintamente para el líder espiritual de una congregación local. Hechos 20:17, 28 dice que los ancianos (presbuteros) son supervisores (episkopos) y deben alimentar a la iglesia, literalmente, “para apacentar como pastor” (poimaino). Tito 1:5-7 equipara anciano con obispo. 1 Pedro 5:1-4 describe la obra de ancianos como apacentando el rebaño (poimaino) y supervisando (episkopeo). 1 Timoteo 5:17 describe de manera similar a los ancianos como gobernantes.

¿Por qué el Nuevo Testamento habla de “ancianos” en plural cuando describe iglesias locales? Debemos recordar que no había edificios de iglesias en el primer siglo. Todos los creyentes de una ciudad eran considerados miembros de una iglesia, pero no había un edificio en el que todos pudieran reunirse. En cambio, se reunían en varias iglesias en casas. En este contexto, parece que los ancianos de la ciudad eran el consejo de líderes de las iglesias en las casas, lo que consideraríamos pastores de varias iglesias dentro de una ciudad. Otra forma de verlos sería como el personal ministerial o equipo de una iglesia grande.

Esta explicación revela cuán estrechamente trabajaron juntos los ministros de una ciudad, considerándose a sí mismos como ministros de una iglesia. De él podemos aprender algunas lecciones importantes sobre la unidad, la responsabilidad mutua y el liderazgo del equipo. Sin embargo, nada en este concepto contradiría la idea de un pastor principal o líder del equipo, que es el plan típico de Dios a lo largo de la Biblia. Y nada en este concepto impediría que un anciano individual sea responsable de una reunión de la casa local. Para examinar más esta idea, veamos cada libro bíblico que describe la existencia de la iglesia del Nuevo Testamento (Hechos hasta Apocalipsis).

Hechos: Mientras que los doce apóstoles eran los líderes supremos de la iglesia, Santiago, el hermano del Señor, que no era uno de los Doce, se convirtió en el anciano principal o pastor principal en Jerusalén. (Ver Hechos 12:17; 15:13; 21:18.)

Romanos: Pablo mencionó al menos tres y probablemente cinco iglesias en casas en Roma con sus líderes. (Vea Romanos 16:3-5, 10, 11, 14, 15.) Priscila y Aquila aparentemente servían como pastores de la iglesia en su casa.

1 y 2 Corintios: Corinto puede encajar en el modelo de un consejo de ancianos sin un líder central fuerte. Sin embargo, era una iglesia nueva y parece que, como fundador, Paul todavía funcionaba como su pastor principal en una fase de transición. 

Gálatas: Esta carta fue escrita a un grupo de iglesias en una región, por lo que no hay identificación de un pastor principal

Efesios: Probablemente fue una carta circular escrita primero a Éfeso, la capital de la provincia romana de Asia, pero también destinada a las otras iglesias de Asia. (Ver Hechos 19:10, 26). Esto podría explicar por qué Pablo en otro lugar se refirió a una carta a Laodicea (Colosenses 4:16), por qué Efesios no contiene referencias a santos individuales en Éfeso, y por qué muchos manuscritos omiten los destinatarios en Efesios 1 :1. Si esta carta fue escrita a un grupo de iglesias, de nuevo, no esperaríamos que se mencionara a un pastor individual.

Filipenses: Pablo aparentemente se dirigió al pastor principal en Filipenses 4:3, pidiéndole que mediara en una disputa entre dos ministros en la iglesia. 

Colosenses: Parece que Efafras era el pastor principal (Colosenses 1:7), y en ese momento estaba de viaje para visitar a Pablo, quizás para discutir la herejía en Colosas contra la cual se escribió la carta. También tenía responsabilidades para otras iglesias en el área (Colosenses 4:12), por lo que pudo haber sido un líder regional. Nymphas aparentemente era el pastor de una iglesia en casa en la vecina Laodicea (Colosenses 4:15).

1 y 2 Tesalonicenses: Pablo le escribió a la iglesia poco después de que la fundó, y todavía lo consideraban su pastor principal (1 Tesalonicenses 2:11, 17). 

1 y 2 Timoteo: Timoteo fue el líder designado en Éfeso para ayudar a establecer la iglesia doctrinal y organizativamente (1 Timoteo 1:3). Estaba bajo la autoridad del apóstol Pablo.

Tito: Tito fue el líder designado en la isla de Creta, encargado de organizar iglesias y ordenar ancianos en las diversas comunidades bajo su cuidado (Tito 1:5). Estaba bajo la autoridad del apóstol Pablo.

Filemón: Filemón tenía una iglesia en su casa en Colosas, y es probable que Apia fuera su esposa y Arquipo su hijo (Filemón 1-2). Si es así, Arquipo pudo haber sido el líder ministerial de esta iglesia en casa (Colosenses 4:17)

Hebreos, Santiago, 1 y 2 Pedro, 1 Juan, Judas: Estas son cartas generales a la iglesia como un todo o a una región o grupo, por lo que no sorprende que no mencionaran a ningún pastor local.

2 y 3 Juan: Fueron escritas para las iglesias locales. Puede ser que II Juan 1 se dirija a una pastora, o tal vez Juan simplemente se dirija a la iglesia en general. En III Juan, Gayo y Diótrefes pueden haber sido pastores vecinos de iglesias en casas, con Diótrefes tratando erróneamente de afirmar autoridad sobre toda la región o ciudad (Éfeso). En el sentido bíblico eran miembros de la misma iglesia de la ciudad. O podrían haber sido líderes que asistían a la misma iglesia en casa, en cuyo caso vemos un equipo de liderazgo bajo la dirección de Juan, el apóstol que estaba a cargo de esa área como líder principal.

Apocalipsis: En Apocalipsis 2-3 encontramos siete cartas a los “ángeles” de siete iglesias. La palabra griega angelos significa literalmente “mensajero”; esta es la traducción alternativa provista por la NIV. En este contexto no parece posible que fueran seres espirituales, porque Jesús le dio un mensaje a Juan para que lo transmitiera a los siete mensajeros. ¿Jesús le diría a Juan que escribiera cartas a los ángeles en lugar de que Jesús se comunicara con ellos directamente? Si es así, ¿por qué Juan necesitaría escribir en griego a los seres angélicos? ¿Cómo entregaría cartas a estos ángeles? ¿Qué se suponía que debían hacer los ángeles en respuesta a los mensajes? Los mensajes aconsejan a los creyentes a arrepentirse, ser fieles y caminar en santidad. ¿Cómo podrían los ángeles hacer que las iglesias humanas cumplieran estas amonestaciones? Parece claro que estas siete cartas fueron escritas a siete mensajeros humanos individuales a quienes Dios responsabilizó de comunicar Su Palabra a sus respectivas iglesias. En otras palabras, eran los siete pastores principales de siete iglesias en Asia Menor

Recientemente, Peter Lampe, profesor de Nuevo Testamento en la Universidad de Heidelberg, Alemania, realizó un estudio académico sin precedentes sobre la organización y el gobierno de la iglesia local en los primeros dos siglos en Roma, la ciudad de la que podemos obtener la mayor cantidad de información. Aquí hay un resumen de sus hallazgos extraídos de su libro, From Paul to Valentinus: Christians at Rome in the First Two Centuries (Minneapolis: Fortress Press, 2003). 

 “En el período preconstantino, los cristianos de la ciudad de Roma se reunían en locales que eran proporcionados por particulares y que estaban esparcidos por la ciudad (fraccionamiento)” (364). Sin embargo, “las personas que escriben desde fuera de Roma podrían dirigirse a los cristianos romanos como una unidad”. Al mismo tiempo, “una pluralidad de presbíteros dirige la cristiandad romana” (398).

“Todos los presbíteros son al mismo tiempo 'obispos', y esta última designación especifica uno de sus deberes especiales... El líder de adoración siempre está al mismo tiempo a cargo de cuidar de los miembros más pobres en su asamblea litúrgica. Aparentemente, cada presbítero en Roma dirige una asamblea de adoración en una comunidad doméstica y, por lo tanto, también se ocupa de los hermanos cristianos necesitados allí... Cada grupo individual estaba presidido por su propio presbítero-obispo” (400).

“Para una comunidad de casas en el siglo II uno tiene que contar muy probablemente con un solo presbítero. Dos o tres presbíteros para una sola comunidad de iglesia en casa solo pueden establecerse como muy pronto para el tercer siglo” (400, n. 8).

“En un nivel superior a las comunidades de las casas individuales, se realizaban convenciones ocasionales de presbíteros... Todo esto apunta a convenciones en las que se reunían los presbíteros de las comunidades individuales de la ciudad, que reconocían la comunión espiritual entre sí” (401).

En resumen, no podemos hacer que cada detalle de la estructura de la UPCI del siglo XXI se ajuste a la estructura de la iglesia del primer siglo, porque no tenemos suficientes detalles en las Escrituras para construir un supuesto modelo estándar. Tenemos varias formas de gobierno eclesiástico en la actualidad, tanto en América del Norte como en el extranjero, y parece que también había varias formas en los tiempos del Nuevo Testamento. Sin embargo, podemos encontrar evidencia en el Nuevo Testamento para credenciales ministeriales, recomendaciones, disciplina ministerial, conferencias generales, programas de misiones domésticas, programas de misiones extranjeras, organización regional, reuniones y elecciones de negocios de la iglesia, disciplina de la iglesia local, etc.

Debemos seguir los principios del Nuevo Testamento al estructurar la organización local, regional, nacional e internacional. Necesitamos prestar más atención a los principios de liderazgo de equipo y responsabilidad mutua que a menudo se descuidan para nuestro perjuicio. No obstante, para implementar estos principios no debemos tratar de abolir el oficio de pastor principal de una iglesia local.

Gobierno de la iglesia Documento de posición - Iglesia Pentecostal Unida Internacional

 Gobierno de la iglesia

Documento de posición - Iglesia Pentecostal Unida Internacional  

Adoptado por la Junta General en 2019

La iglesia es el cuerpo de creyentes que han nacido de nuevo, viviendo por la fe en Jesucristo, y buscando la santidad. El término iglesia se refiere tanto a la congregación local como al cuerpo universal de creyentes. (Ver Mateo 16:18; I Corintios 1:2.)

La Iglesia Pentecostal Unida Internacional (UPCI) no pretende ser equivalente al cuerpo de Cristo, pero es parte de la iglesia universal y planta y nutre iglesias locales.

No creemos que alguien deba pertenecer a la UPCI para ser salvo o tener un ministerio válido, pero hemos hecho un pacto para cumplir las enseñanzas bíblicas de identidad, unidad, compañerismo, adoración, evangelismo y discipulado. Como nuestro nombre lo indica, somos más que un compañerismo ministerial; somos una parte organizada de la iglesia del Nuevo Testamento. Todos los discípulos fieles en las iglesias locales, tanto “predicadores” como “santos”, son miembros de la UPCI. (Ver Constitución General, Artículo II.)

Los ministros acreditados votan en las conferencias distritales y generales, mientras que todos los miembros votan en las reuniones de asuntos y negocios de la iglesia local. Este patrón es similar al de la iglesia primitiva en que los miembros participaron en la selección de siete administradores para los asuntos de la iglesia en Hechos 6:2–4, mientras que los ancianos participaron en la decisión del primer concilio general en Hechos 15:6.

Principios Bíblicos

La Biblia no da instrucciones detalladas para el gobierno de la iglesia. Evidentemente, esto se debe a que las necesidades y los métodos pueden variar según el tiempo, la cultura y las circunstancias. Por lo tanto, existe una libertad considerable en las formas de gobierno de la iglesia local. No obstante, el Nuevo Testamento revela principios para la estructura y organización de la iglesia. Los ministros deben cumplir con los requisitos, ser aprobados por los ancianos y buscar la ordenación. Los creyentes deben pertenecer a iglesias locales, y las iglesias locales deben ser dirigidas por pastores. Cada iglesia local debe estar conectada en un cuerpo internacional que mantenga la doctrina apostólica, promueva el compañerismo y las misiones, provea responsabilidad y sumisión mutua, y reconoce la autoridad espiritual. (Véase Hechos 2:42–47; 14:23; 16:4–5.) Cuando una iglesia implementa estos principios en su propia cultura y circunstancias, Dios honra sus esfuerzos. En el contexto de la disciplina de la iglesia, Jesús dijo: “Todo lo que atéis en la tierra, será atado en los cielos; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en los cielos”.  (Mateo 18:18). Además, prometió honrar las oraciones unidas de la iglesia y reuniones (Mateo 18:19–20). La iglesia y sus líderes no son infalibles, porque ninguna autoridad es absoluta excepto la de Dios, pero Dios instituyó el principio del gobierno de la iglesia y lo usa para lograr sus propósitos.

Las estructuras específicas de cualquier iglesia local y organización general se construyen y administrado por humanos falibles. Sin embargo, esto no significa que simplemente podamos ignorarlos. Ambos son parte del plan de Dios para Su obra en este mundo. Las iglesias tienen diferentes políticas y procedimientos, ya veces los cambiamos, por lo que no podemos decir que uno en particular sea esencial. Sin embargo, son nuestro intento de cumplir los principios bíblicos, y por eso Dios espera de nosotros cooperar con ellos y rendir cuentas ante ellos. Debemos respetar la estructura, la autoridad delegada y las decisiones tanto de la iglesia local como de la iglesia general. Por ejemplo, cuando Dios llama a las personas a predicar, primero deben obtener la aprobación de su pastor e iglesia local y luego del cuerpo general.

El patrón del Nuevo Testamento es que una vez que una iglesia local crece hasta la madurez, gobierna sus propios asuntos con su propio pastor o pastores en lugar de ser controlada por una jerarquía externa. Aunque Pablo fue un apóstol y el pastor fundador de muchas iglesias, cuando más tarde se ocupó de los problemas en esas iglesias, no emitió simplemente decretos, sino que apeló a sus líderes para que abordaran los problemas. Le pidió a un compañero de trabajo en Filipos, probablemente el pastor principal, que mediara en una disputa entre dos mujeres ministras (Filipenses 4:2–3). En un caso de incesto en la iglesia de Corinto, Pablo no excomulgó directamente al miembro pecador, sino que aconsejó a la iglesia sobre tratar con él (I Corintios 5:1-5). En el caso de un miembro rebelde que se había arrepentido, nuevamente aconsejó a la iglesia local, prometiendo que si perdonaban al hombre, él también lo haría (II Corintios 2:5–11).

Al mismo tiempo, las iglesias locales no eran independientes ni completamente autónomas. Recibieron orientación de líderes externos como Paul. Estaban conectados al cuerpo general y aceptaban sus decisiones generales. En Hechos 15, los apóstoles y los ancianos se reunieron en Jerusalén para considerar la aceptación de los gentiles en la iglesia. Los delegados debatieron, consultaron las Escrituras, buscaron la dirección del Espíritu, lograron un consenso y anunciaron su decisión por carta a todas las iglesias locales. No esperaban que ninguna iglesia o pastor rechazara la decisión o abandonara la confraternidad, sino que aceptara la acción de la conferencia.

En el Nuevo Testamento encontramos mucha evidencia de organización y operaciones más allá de la Iglesia local. A nivel general o internacional, encontramos los siguientes ejemplos:

  • Conferencias ministeriales de negocios (Hechos 15:6, 22–29)
  • Líderes reconocidos (Gálatas 1:18–19; 2:9)
  • Misiones organizadas, incluido el nombramiento, la supervisión y el apoyo de los misioneros (Hechos 13:1–4; 14:26–17; Romanos 15:24; Gálatas 2:7–10; Filipenses 4:14–19)
  • Informes, investigaciones y asistencia de los líderes (Hechos 8:14; 11:1–4, 22; 15:1–4; 21:17–19)
  • Ofrendas especiales (Romanos 15:26; I Corintios 16:1–4)
  • Supervisión regional o distrital (Tito 1:5) 
A nivel regional o distrital encontramos los siguientes ejemplos:
  • Implementación de calificaciones ministeriales (I Timoteo 3:1–7; Tito 1:5–9)
  • Recomendación de ministros, u otorgamiento de credenciales ministeriales (II Corintios 8:23; Colosenses 4:10; 1 Tesalonicenses 5:12–13; III Juan 12)
  • Retiro de la recomendación, o poner a los ministros bajo cuestionamiento (II Juan 9–11; III Juan 9–10)
  •  Disciplina ministerial (I Timoteo 1:19–20; 5:19–20; II Timoteo 2:16–18; Tito 3:10)
Encontramos por lo menos cuatro niveles de autoridad y responsabilidad en la iglesia general, aunque la naturaleza exacta, la relación y la operación de estos niveles no se describen completamente:
  • Pablo se sometió al cuerpo general e informó a su liderazgo en Jerusalén (Hechos 15:1–35; 21:18–26).
  • Los líderes reconocieron a Pablo como apóstol de los gentiles (Gálatas 2:6–10).
  • Con la instrucción de Pablo, Tito tenía la responsabilidad de la isla de Creta (Tito 1:5).
  •  Los pastores ordenados por Tito dirigieron las iglesias locales en Creta (Tito 1:5).
El Ministerio
En la iglesia del Nuevo Testamento todos son sacerdotes ante Dios (I Pedro 2:5–9; Apocalipsis 1:6; 5:10). A través de Jesucristo, nuestro sumo sacerdote, nos acercamos a Dios directamente y con confianza en oración, ofreciendo sacrificios de alabanza, buenas obras y participación (Hebreos 4:15–16; 13:15–16). Como sacerdotes, confesamos los pecados directamente a Dios en el nombre de Jesús y por la sangre de Jesús. Nosotros podemos interceder por nosotros mismos y por los demás (I Juan 1:9; Santiago 5:13–16). Algunos han comparado a los sacerdotes del Antiguo Testamento con pastores y predicadores, pero la mejor comparación para los sacerdotes del Antiguo Testamento es con todos los creyentes de hoy. Debido al sacerdocio de todos los creyentes, la UPCI tiene una estructura básicamente congregacional en lugar de jerárquica, y cada miembro tiene voz y se espera que participe en la adoración, la vida, el ministerio y el gobierno de la iglesia local.

Efesios 4 identifica cinco tipos de líderes a quienes Dios ha llamado para predicar, enseñar y dirigir Su iglesia, y la UPCI otorga credenciales ministeriales a estos líderes. Son mayordomos del evangelio y del pueblo de Dios (I Tesalonicenses 2). No son dictadores, pero lideran con el servicio y el ejemplo (Mateo 20:25–28; I Pedro 5:1–5). Hoy en día a menudo los llamamos el “ministerio quíntuple” o “ministros del evangelio” (Efesios 3:7). Específicamente, el Señor ha dado a la iglesia apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros para equipar a los santos, a fin de que todos los creyentes puedan hacer la obra del ministerio (Efesios 4:11–12). La palabra ministerio aquí simplemente significa “servicio”, y en este sentido todos deberían tener un ministerio. Cuando todo creyente es Un evangelista se enfoca en proclamar el evangelio a los perdidos. Hoy en día, a menudo usamos el término entrenados para un lugar de servicio y funciones en consecuencia, entonces el cuerpo de Cristo será edificado.

Los doce apóstoles tenían calificaciones únicas y un papel fundamental único en los primeros iglesia y no fueron reemplazados después de su muerte (Hechos 12; Apocalipsis 21:14), pero otros también sirvieron como apóstoles en el sentido de misioneros pioneros o líderes regionales o étnicos clave. (Véase Hechos 14:14; Romanos 16:7; Gálatas 1:19.) Los profetas tenían un ministerio especial como mensajeros de Dios. portavoces en ciertas situaciones para dar información, aliento, advertencia y guía. (Vea Hechos 13:1.) Algunos han usado incorrectamente estos dos títulos para afirmar autoridad sobre todos los demás y, por lo tanto, la UPCI no usa estas designaciones como títulos oficiales. (Véase 2 Corintios 10:18; 11:13; Apocalipsis 2:2, 20.) Además, los destinatarios de tal ministerio deben decidir cómo interpretarlo y aplicarlo. (Véase Hechos 21:10–14.) Quienes ejercen este tipo de ministerio pueden o no servir como líderes organizacionales, pero por lo general se les reconoce como predicadores de predicadores y líderes de líderes. Sin embargo, sus ministerios no confieren el derecho de eludir o reemplazar la autoridad pastoral autoridad o gobierno de la iglesia (ya sea local o general). Por ejemplo, Pedro y Pablo se sometieron al liderazgo del cuerpo general, reconocieron los roles de los demás y respetaron el gobierno de la iglesia local. (Véase Hechos 11; 15; 21:17–26; Gálatas 2; II Corintios 2:10; 8:8–12; 9:5.)

Un evangelista se enfoca en proclamar el evangelio a los perdidos. Hoy en día, a menudo usamos el término para un predicador itinerante, pero los dos no son necesariamente equivalentes. La palabra pastor literalmente significa “pastor”. El pastor es responsable de dirigir, alimentar, proteger, cuidar y hacer crecer la asamblea local. Por último, tenemos al maestro, o instructor. Si bien no todos los maestros son pastores principales, todos los pastores deben ejercer o facilitar el ministerio de la enseñanza (Tito 1:9).

Dios ha designado a estos líderes para guiarnos y protegernos espiritualmente, y son responsable ante Él para cumplir con esta responsabilidad (Hebreos 13:17). Seguimos a los líderes como ellos seguir a Dios y enseñar la Palabra de Dios. No debemos seguir a nadie en una conducta no ética, pecado o doctrina falsa. Al tener líderes piadosos, cumplimos un principio establecido por nuestro Señor inmutable (Hebreos 13:7–8). Debemos reconocer a nuestros líderes y tenerlos en alta estima (I  Tesalonicenses 5:12–13). Su trabajo es gobernar, predicar y enseñar, y debemos dar doble honor a los líderes que sirven bien, lo que incluye apoyo financiero (I Timoteo 5:17). Este principio de autoridad se aplica a todos los cristianos, incluidos los líderes, ya la comunidad más amplia de creyentes, así como a la iglesia local. Incluso los más altos líderes deben ser responsables ante uno otro y someterse a la autoridad espiritual en el cuerpo de Cristo.

El Nuevo Testamento usa tres términos griegos para quienes dirigen la iglesia local: poimÿn, pastor o pastor; episkopos, obispo o supervisor, superintendente; y presbíteros, presbítero o anciano. Los creyentes de una ciudad se reunían en varios lugares, pero todos se describían como parte de la iglesia de esa ciudad. Cada iglesia tenía varios ancianos u obispos (p. ej., Hechos 20:17; Filipenses 1:1). Podemos considerarlos como el equipo pastoral de una iglesia grande o pastores de iglesias domésticas individuales en una ciudad (p. ej., Romanos 16:3–5; Colosenses 4:15; Filemón 1). Parece que cada iglesia en casa tenía un anciano principal o un pastor principal (p. ej., Filipenses 4:3; Colosenses 1:7; Apocalipsis 2:1, 8, 12, 18). Según Pablo, los ancianos (presbíteros) deben apacentar/pastorear (poimainÿ) la iglesia y servir como supervisores/obispos (episkopos) del rebaño (Hechos 20:17, 28). De manera similar, según Pedro, los ancianos (presbíteros) deben pastorear (poimainÿ) y supervisar (episkopeÿ) el rebaño, bajo el Pastor/Pastor Principal (archipoimÿn) (I Pedro 5:1–4). De los tres términos bíblicos, la UPCI ha elegido el título de pastor como su designación principal, porque otras denominaciones históricamente han usado obispo para el gobierno jerárquico (episcopal) de la iglesia y anciano para gobierno de la iglesia presbiteriana, mientras que la UPCI es básicamente congregacional.

En el siglo II, el término obispo llegó a usarse para el pastor principal de la iglesia madre de una ciudad o región. De manera similar, hoy a veces usamos este título extraoficialmente para un líder organizacional o un ministro que dirige a otros ministros. Cuando un pastor principal se retira del servicio principal en una iglesia, podemos llamarlo obispo, lo que significa pastor asesor o pastor honorario. Algunos pastores e iglesias se refieren a un pastor fundador u otro ex pastor a largo plazo como su obispo, es decir, líder espiritual. Estos usos adicionales del término obispo se aceptan ya que estos líderes tienen un tipo de supervisión. Al mismo tiempo, en las congregaciones del Nuevo Testamento los ancianos eran simultáneamente pastores y obispos (p. ej., Tito 1:5–9). El líder principal que tiene la máxima autoridad espiritual y operativa en la iglesia local puede ser considerado tanto pastor como obispo. El primer título habla principalmente de responsabilidad; el segundo título habla principalmente de autoridad. El ministro que tiene la responsabilidad final de pastorear (dirigir y alimentar) el rebaño debe tener la autoridad correspondiente como supervisor. Si bien los pastores deben ser responsable ante los líderes espirituales más allá de la iglesia local (p. ej., Hechos 16:4–5), nadie debe tratar de anular la autoridad y responsabilidad del pastor principal en la iglesia local.

Debido a que el término obispo tiene connotaciones jerárquicas en la actualidad, podría causar confusión si no se explica correctamente. En la UPCI, las iglesias locales pueden usar varios títulos para sus líderes, incluyendo pastor, pastor asistente y obispo. En la terminología oficial de la UPCI, el líder que ejerce la autoridad espiritual y administrativa principal es designado como pastor (pastor principal o pastor principal) y debe figurar como tal en el Directorio de la Iglesia. La UPCI también utiliza el término presbítero con el significado especial de líderes seccionales (“presbíteros de distrito”) y de distrito superintendentes (“presbíteros generales”).

Algunos líderes que ayudan a los pastores se llaman diáconos, del griego diakonos, que significa “siervo, ministro”. (Vea Romanos 16:1–2; Filipenses 1:1; I Timoteo 3:8–13.) Este oficio posiblemente se originó en Hechos 6, cuando los apóstoles pidieron a la congregación que seleccionara a siete hombres que pudieran ayudarlos en el negocio y en la práctica. asuntos de la iglesia, específicamente la distribución de alimentos a las viudas. Este deber probablemente también involucraba la recolección de alimentos y finanzas. En la terminología actual, los miembros de la junta de la iglesia, los jefes de departamento y otros líderes laicos podrían desempeñar la función de diáconos.

Afiliación 
La UPCI tiene un estatus opcional para las iglesias locales llamado “afiliación”, que es un garantía procesal para mantener la identidad de la iglesia. Cuando los miembros de la iglesia votan para afiliarse, eligen tener la identidad de la UPCI, un pastor de la UPCI y una forma de gobierno compatible con la UPCI. Para que una iglesia se desafilie, debe realizar una votación de los miembros y permitir que los funcionarios del distrito representen a la UPCI en la reunión. La afiliación no reemplaza la necesidad de incorporación o estatutos, aunque una iglesia puede usar el Gobierno de la Iglesia Local de la UPCI como sus estatutos. La afiliación no coloca a una iglesia bajo la propiedad o el control de la UPCI ni la hace responsable de las obligaciones de la UPCI, ya que una iglesia afiliada sigue siendo su propia entidad legal distinta y autónoma. Una iglesia que no está afiliada oficialmente sigue siendo parte de la UPCI siempre que tenga un pastor de la UPCI. Cuando los miembros de la iglesia votan para desafiliarse, delegan en el pastor la autoridad exclusiva para determinar la futura relación de la iglesia con la UPCI; en cualquier momento podrá dar por terminada su beca con la UPCI sin previo aviso ni voto.

Resumen 
  • La UPCI busca implementar principios bíblicos para la estructura y operaciones de la iglesia. Al hacerlo, reconoce que existe una considerable diversidad, libertad y flexibilidad tanto en el gobierno de la iglesia local como en el general. 
  • Cada iglesia local se gobierna a sí misma. Su forma de gobierno debe prever tanto el liderazgo pastoral como la participación de los miembros. La UPCI no aboga por el control autoritario, el control por una jerarquía externa, el gobierno de miembros sin supervisión pastoral o una red jerárquica para iglesias establecidas. (Ver Constitución General, Artículo XVIII, y ver Gobierno Local de la Iglesia en el Manual de la UPCI.)
  • Cada iglesia local está conectada con el cuerpo general por identidad, compañerismo, rendición de cuentas y cooperación. Con base en los ejemplos del Nuevo Testamento, la UPCI es una organización internacional y una confraternidad de ministros, iglesias y miembros locales formados para promover las misiones mundiales, coordinar esfuerzos y defender las calificaciones ministeriales. Como lo establece la Constitución General, Artículo I, “El propósito de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional es llevar el evangelio completo a todo el mundo por medio de toda la iglesia; establecer un esfuerzo organizado efectivo; incentivar la apertura y establecimiento de nuevas obras; evangelizar el mundo por todos los medios posibles; y producir y mantener un ministerio y compañerismo limpios”.

viernes, 12 de agosto de 2022

Apología de Arístides de Atenas a los cristianos

 ARÍSTIDES DE ATENAS, (mitad del s. II)

Por los años 123 ó 124, Arístides de Atenas, filósofo, dirigió una apología a Adriano. El autor dice de sí mismo que llegó al conocimiento de Dios por la necesidad de explicarse el orden del universo; expone los errores de bárbaros, griegos y judíos, en contraste con la verdad de los cristianos y con la elevación de sus costumbres.

[Esta es la traducción de 1891, por DM Kay, B.Sc, BD, de la recensión siríaca].

Aquí sigue la defensa que el filósofo Arístides hizo ante el rey Adriano en nombre de la reverencia a Dios.

. . . Todopoderoso César Titus Hadrianus Antoninus, venerable y misericordioso, de Marcianus Aristides, un filósofo ateniense.

I. Yo, oh Rey, por la gracia de Dios vine a este mundo; y cuando hube considerado el cielo, la tierra y los mares, y examiné el sol y el resto de la creación, me maravillé de la belleza del mundo. Y percibí que el mundo y todo lo que hay en él es movido por el poder de otro; y comprendí que el que los mueve es Dios, que está escondido en ellos y velado por ellos. Y es manifiesto que lo que causa el movimiento es más poderoso que lo que se mueve. Pero que debería hacer una búsqueda con respecto a este mismo motor de todos, en cuanto a cuál es su naturaleza (porque me parece que, en realidad, es inescrutable en su naturaleza), y que debería argumentar sobre la constancia de su gobierno, para que comprenderlo plenamente, es un esfuerzo vano para mí; porque no es posible que un hombre lo comprenda plenamente. Yo digo, sin embargo,en cuanto a este motor del mundo, que él es Dios de todos, quien hizo todas las cosas por amor a la humanidad. Y me parece que esto es razonable, que se debe temer a Dios y no oprimir al hombre.

Digo, entonces, que Dios no nace, no se hace, una naturaleza eterna sin principio ni fin, inmortal, perfecta e incomprensible. Ahora, cuando digo que él es “perfecto”, esto significa que no hay en él ningún defecto, y que no necesita nada, pero todas las cosas lo necesitan. Y cuando digo que él es “sin principio”, esto significa que todo lo que tiene principio tiene también un fin, y lo que tiene un fin puede llegar a su fin. No tiene nombre, porque todo lo que tiene un nombre se relaciona con las cosas creadas. Forma no tiene ni unión de miembros; porque todo lo que posee esto se asemeja a lo fabricado. No es ni hombre ni mujer. Los cielos no lo limitan, pero los cielos y todas las cosas, visibles e invisibles, reciben de él sus límites. Adversario no tiene ninguno,porque no existe nadie más fuerte que él. No posee ira e indignación, porque no hay nada que pueda oponerse a él. La ignorancia y el olvido no están en su naturaleza, porque él es completamente sabiduría y entendimiento; y en Él permanece firme todo lo que existe. No requiere sacrificio ni libación, ni siquiera una de las cosas visibles; No requiere nada de nadie, pero todas las criaturas vivientes lo necesitan.

II. Ya que, entonces, nos hemos dirigido a ustedes acerca de Dios, en la medida en que nuestro discurso pueda referirse a él, pasemos ahora a la raza de los hombres, para que sepamos cuáles de ellos participan en la verdad de la que hemos hablado y cuáles. de ellos se desvían de él.

Esto está claro para ti, oh rey, que hay cuatro clases de hombres en este mundo: bárbaros y griegos, judíos y cristianos. Los bárbaros, de hecho, trazan el origen de su tipo de religión de Kronos y de Rea y sus otros dioses; los griegos, sin embargo, de Helenos, que se dice que surgió de Zeus. Y de Helenos nacieron Aiolos y Xuthos; y había otros descendientes de Inachos y Phoroneus, y por último del egipcio Danaos y de Kadmos y de Dionysos.

Los judíos, nuevamente, rastrean el origen de su raza desde Abraham, quien engendró a Isaac, de quien nació Jacob. Y engendró doce hijos que emigraron de Siria a Egipto; y allí fueron llamados la nación de los hebreos, por el que hizo sus leyes; y finalmente fueron nombrados judíos.

Los cristianos, entonces, remontan el comienzo de su religión a Jesús el Mesías; y es llamado Hijo del Dios Altísimo. Y se dice que Dios descendió del cielo, y de una virgen hebrea asumió y se vistió de carne; y el Hijo de Dios vivía en una hija del hombre. Esto se enseña en el evangelio, como se le llama, que por poco tiempo fue predicado entre ellos; y usted también, si lee en él, puede percibir el poder que le pertenece. Este Jesús, entonces, nació de la raza de los hebreos; y tenía doce discípulos para que el propósito de su encarnación pudiera cumplirse con el tiempo. Pero él mismo fue traspasado por los judíos, murió y fue sepultado; y dicen que después de tres días resucitó y ascendió al cielo. Entonces estos doce discípulos salieron por todas las partes conocidas del mundo,y siguió mostrando su grandeza con toda modestia y rectitud. Y por eso también a los de hoy que creen que la predicación se les llama cristianos, y se hacen famosos.

Entonces, como dije anteriormente, hay cuatro clases de hombres: bárbaros y griegos, judíos y cristianos.

Además, el viento obedece a Dios y el fuego a los ángeles; las aguas también a los demonios y la tierra a los hijos de los hombres. [ Posiblemente insertado por error en uno de los primeros MSS. ]

III. Comencemos, entonces, con los bárbaros, y pasemos al resto de las naciones una tras otra, para que podamos ver cuáles de ellos sostienen la verdad como para Dios y cuáles sostienen el error.

Los bárbaros, entonces, como no aprehendieron a Dios, se extraviaron entre los elementos y comenzaron a adorar las cosas creadas en lugar de su Creador; y con este fin hicieron imágenes y las encerraron en santuarios, y ¡he aquí! los adoran, guardándolos mientras tanto con mucho cuidado, no sea que sus dioses sean robados por ladrones. Y los bárbaros no observaron que lo que actúa como guardia es mayor que lo que está guardado, y que todo el que crea es mayor que lo creado. Si es, entonces, que sus dioses son demasiado débiles para velar por su propia seguridad, ¿cómo pensarán en la seguridad de los hombres? Grande es entonces el error en el que los bárbaros incurrieron al adorar imágenes sin vida que no pueden hacer nada para ayudarlos. Y me pregunto, oh rey, de sus filósofos, cómo es que incluso ellos se extraviaron,y dio el nombre de dioses a las imágenes que se hicieron en honor de los elementos; y que sus sabios no percibieron que los elementos también son disolubles y perecederos. Porque si una pequeña parte de un elemento se disuelve o se destruye, la totalidad puede disolverse y destruirse. Si entonces los elementos mismos se disuelven y destruyen y se ven obligados a someterse a otro que es más terco que ellos, y si no son dioses en su naturaleza, ¿por qué, para bien, llaman a las imágenes que se hacen en su honor, ¿Dios? Grande, entonces, es el error que los filósofos entre ellos han traído a sus seguidores.todo ello puede disolverse y destruirse. Si entonces los elementos mismos se disuelven y destruyen y se ven obligados a someterse a otro que es más terco que ellos, y si no son dioses en su naturaleza, ¿por qué, para bien, llaman a las imágenes que se hacen en su honor, ¿Dios? Grande, entonces, es el error que los filósofos entre ellos han traído a sus seguidores.todo ello puede disolverse y destruirse. Si entonces los elementos mismos se disuelven y destruyen y se ven obligados a someterse a otro que es más terco que ellos, y si no son dioses en su naturaleza, ¿por qué, para bien, llaman a las imágenes que se hacen en su honor, ¿Dios? Grande, entonces, es el error que los filósofos entre ellos han traído a sus seguidores.

IV. Pasemos ahora, oh Rey, a los elementos en sí mismos, para que podamos aclarar con respecto a ellos, que no son dioses, sino una cosa creada, susceptible de ruina y cambio, que es de la misma naturaleza que el hombre; mientras que Dios es imperecedero, invariable e invisible, mientras que sin embargo Él ve, anula y transforma todas las cosas.

Entonces, los que creen acerca de la tierra que es un dios, hasta ahora se han engañado a sí mismos, ya que está surcada y rodeada de plantas y surcada; y recoge los desechos inmundos de hombres, bestias y ganado. Y a veces se vuelve infructuoso, porque si se reduce a cenizas, queda desprovisto de vida, pues nada germina de una vasija de barro. Y además, si se acumula agua sobre él, se disuelve junto con sus productos. ¡Y he aquí! es hollada por hombres y bestias, y recibe la sangre de los muertos; y se cava y se llena de muertos, y se convierte en una tumba de cadáveres. Pero es imposible que una naturaleza, que es santa, digna, bendita e inmortal, permita cualquiera de estas cosas. Y por eso nos parece que la tierra no es un dios sino una creación de Dios.

V. De la misma manera, nuevamente, se equivocaron los que creían que las aguas eran dioses. Porque las aguas fueron creadas para el uso del hombre y están sometidas a su dominio de muchas maneras. Porque sufren cambios y admiten impureza, y son destruidos y pierden su naturaleza mientras se hierven en muchas sustancias. Y toman colores que no pertenecen. a ellos; también están congelados por el hielo y están mezclados e impregnados con la inmundicia de los hombres y las bestias, y con la sangre de los muertos. Y siendo controlados por hábiles obreros a través de la restricción de los acueductos, fluyen y se desvían contra su inclinación, y llegan a los jardines y otros lugares para que puedan ser recolectados y emitidos como medio de fertilidad para el hombre, y que puedan limpia toda impureza y cumple con el servicio que el hombre requiere de ellos.Por tanto, es imposible que las aguas sean un dios, pero son una obra de Dios y una parte del mundo.

De la misma manera también los que creían que el fuego es un dios se equivocaron en gran medida. Porque también fue creado para el servicio de los hombres, y está sujeto a ellos de muchas formas: –en la preparación de carnes, y como medio de fundición de metales, y para otros fines de los que Vuestra Majestad tenga conocimiento. Al mismo tiempo, se apaga y se extingue de muchas formas.

Nuevamente también se equivocaron quienes creían que el movimiento de los vientos era un dios. Porque es bien sabido para nosotros que esos vientos están bajo el dominio de otro, a veces su movimiento aumenta, y a veces falla y cesa a las órdenes de quien los controla. Porque fueron creados por Dios por causa de los hombres, para suplir la necesidad de árboles, frutos y semillas; y traer por mar barcos que transporten para los hombres artículos de primera necesidad y bienes desde los lugares donde se encuentran a los lugares donde no se encuentran; y para gobernar los confines del mundo. Y en cuanto a sí mismo, a veces aumenta y vuelve a disminuir; y en un lugar trae ayuda y en otro causa desastre por orden de quien lo gobierna. Y la humanidad también puede, por medios conocidos, encerrarla y mantenerla bajo control para que pueda cumplir con el servicio que le exige.Y por sí mismo no tiene ninguna autoridad en absoluto. Y por eso es imposible que los vientos se llamen dioses, sino algo hecho por Dios.

VI. Así también se equivocaron quienes creían que el sol es un dios. Porque vemos que es movido por la compulsión de otro, y gira y hace su viaje, y avanza de signo en signo, levantándose y poniéndose todos los días, para dar calor al crecimiento de plantas y árboles, y dar a luz. en el aire con el que (la luz del sol) se mezcla todo lo que crece sobre la tierra. Y a él pertenece, en comparación, una parte en común con el resto de las estrellas en su curso; y aunque es uno en su naturaleza, está asociado con muchas partes para suplir las necesidades de los hombres; y eso no según su propia voluntad, sino según la voluntad del que la gobierna. Y por eso es imposible que el sol sea un dios, sino la obra de Dios; y de la misma manera también la luna y las estrellas.

VII. Y aquellos que creían de los hombres del pasado, que algunos de ellos eran dioses, también estaban muy equivocados. Porque como tú mismo permites, oh Rey, el hombre está constituido por los cuatro elementos y por un alma y un espíritu (y por eso se le llama microcosmos), y sin ninguna de estas partes no podría consistir. Tiene un principio y un final, nace y muere. Pero Dios, como dije, no tiene ninguna de estas cosas en su naturaleza, sino que es increado e imperecedero. Y por tanto, no es posible que establezcamos al hombre para que sea de la naturaleza de Dios: – hombre, a quien a veces cuando busca el gozo, le vienen problemas, y cuando busca la risa le viene el llanto, – que es iracundo y codicioso y envidioso, con otros defectos también. Y es destruido de muchas maneras por los elementos y también por los animales.

Y por eso, oh Rey, estamos obligados a reconocer el error de los bárbaros, que por ello, al no encontrar rastros del verdadero Dios, se apartaron de la verdad y fueron tras el deseo de su imaginación, sirviendo a los perecederos. elementos e imágenes sin vida, y por su error no aprehender lo que es el Dios verdadero.

VIII. Vayamos también a los griegos para saber qué opinión tienen sobre el Dios verdadero. Los griegos, pues, por ser más sutiles que los bárbaros, se extraviaron más que los bárbaros; en la medida en que han introducido muchos dioses ficticios y han establecido a algunos de ellos como varones ya otros como mujeres; y en que se encontraron algunos de sus dioses que eran adúlteros, y mataban, y eran engañados y envidiosos, iracundos y apasionados, parricidas, ladrones y salteadores. Y algunos de ellos, dicen, estaban lisiados y cojeando, y algunos eran hechiceros, y algunos de hecho se volvieron locos, y algunos tocaron liras, y algunos se dieron a vagar por las colinas, y algunos incluso murieron, y algunos fueron golpeados de muerte. por un rayo, y algunos fueron hechos siervos incluso de los hombres, y algunos escaparon huyendo, y otros fueron secuestrados por hombres,y algunos, de hecho, fueron lamentados y deplorados por los hombres. Y algunos, dicen, bajaron al Seol, y algunos fueron gravemente heridos, y algunos se transformaron en semejanza de animales para seducir a la raza de mujeres mortales, y algunos se contaminaron acostándose con hombres Y algunos, dicen, se casaron a sus madres y hermanas e hijas. Y dicen de sus dioses que cometieron adulterio con las hijas de los hombres; y de éstos nació cierta raza que también era mortal. Y dicen que algunas de las mujeres disputaron sobre la belleza y comparecieron ante los hombres para ser juzgadas. Así, oh rey, han planteado los griegos la maldad, el absurdo y la locura sobre sus dioses y sobre sí mismos, al llamar a los que son de tal naturaleza, dioses, que no son dioses.Y por eso la humanidad ha recibido incitaciones a cometer adulterio y fornicación, y a robar y practicar todo lo que es ofensivo y odiado y aborrecido. Porque si los que son llamados sus dioses practicaron todas estas cosas que están escritas arriba, cuánto más deben practicarlas los hombres, los hombres que creen que sus dioses mismos las practicaron. Y debido a la impureza de este error, le ha sucedido a la humanidad guerras hostigadoras, grandes hambrunas, amargo cautiverio y completa desolación. ¡Y he aquí! sólo por esto sufrieron y todas estas cosas les sobrevinieron; y mientras soportaban esas cosas, no percibían en su mente que por su error esas cosas les habían sobrevenido.Porque si los que son llamados sus dioses practicaron todas estas cosas que están escritas arriba, cuánto más deben practicarlas los hombres, los hombres que creen que sus dioses mismos las practicaron. Y debido a la impureza de este error, le ha sucedido a la humanidad guerras hostigadoras, grandes hambrunas, amargo cautiverio y completa desolación. ¡Y he aquí! sólo por esto sufrieron y todas estas cosas les sobrevinieron; y mientras soportaban esas cosas, no percibían en su mente que por su error esas cosas les habían sobrevenido.Porque si los que son llamados sus dioses practicaron todas estas cosas que están escritas arriba, cuánto más deben practicarlas los hombres, los hombres que creen que sus dioses mismos las practicaron. Y debido a la impureza de este error, le ha sucedido a la humanidad guerras hostigadoras, grandes hambrunas, amargo cautiverio y completa desolación. ¡Y he aquí! sólo por esto sufrieron y todas estas cosas les sobrevinieron; y mientras soportaban esas cosas, no percibían en su mente que por su error esas cosas les habían sobrevenido.y completa desolación. ¡Y he aquí! sólo por esto sufrieron y todas estas cosas les sobrevinieron; y mientras soportaban esas cosas, no percibían en su mente que por su error esas cosas les habían sobrevenido.y completa desolación. ¡Y he aquí! sólo por esto sufrieron y todas estas cosas les sobrevinieron; y mientras soportaban esas cosas, no percibían en su mente que por su error esas cosas les habían sobrevenido.

IX. Continuemos con su relato de sus dioses para poder demostrar cuidadosamente todo lo que se dijo anteriormente. En primer lugar, los griegos presentan como dios a Cronos, es decir, Chiun (Saturno). Y sus adoradores le sacrifican sus hijos, y algunos de ellos queman vivos en su honor. Y dicen que tomó para él entre sus esposas a Rea, y engendró muchos hijos de ella. También por ella engendró a Dios, que se llama Zeus. Y al final él (Cronos) se volvió loco, y por miedo a un oráculo que se le había dado a conocer, comenzó a devorar a sus hijos. Y de él Zeus fue robado sin su conocimiento; y por fin Zeus lo ató, mutiló los signos de su virilidad y los arrojó al mar. Y así, como dicen en la fábula, se engendró Afrodita, que se llama Astarté.Y él (Zeus) expulsó a Cronos encadenado a la oscuridad. Grande es entonces el error y la ignominia que los griegos han presentado sobre el primero de sus dioses, al decir todo esto de él, oh rey. Es imposible que un dios sea atado o mutilado; y si fuera de otro modo, es realmente miserable.

Y después de Cronos, presentan a otro dios, Zeus. Y dicen de él que asumió la soberanía y fue rey de todos los dioses. Y dicen que se transformó en una bestia y otras formas para seducir a mujeres mortales y criar hijos para él. Una vez, dicen, se transformó en toro por amor a Europa y Pasifae. Y de nuevo se transformó en semejanza de oro por amor a Dánae, y en cisne por amor a Leda, y en hombre por amor a Antíope, y en relámpago por amor a Luna, y así engendró muchos hijos. Porque por Antiope, dicen, que engendró a Zethus y Amphion, y por Luna Dionysos, por Alcmena Hércules, y por Leto, Apolo y Artemis, y por Danae Perseus, y por Leda, Castor y Polydeuces, y Helene y Paludus,y por Mnemosyne engendró nueve hijas a las que llamaron las Musas, y por Europa, Minos y Rhadamanthos y Sarpedon. Y por último, se transformó en un águila a través de su pasión por Ganydemos (Ganimedes) el pastor.

A causa de estos cuentos, oh rey, ha surgido mucho mal entre los hombres, que hasta el día de hoy son imitadores de sus dioses, y practican el adulterio y se contaminan con sus madres y sus hermanas, y mintiendo con los varones, y algunos se atreven a mata incluso a sus padres. Porque si el que se dice que es el jefe y rey ​​de sus dioses hace estas cosas, ¿cuánto más lo imitarán sus adoradores? Y grande es la locura que los griegos han presentado en su narrativa sobre él. Porque es imposible que un dios practique el adulterio o la fornicación o se acerque a acostarse con varones o mate a sus padres; y si fuera de otro modo, es mucho peor que un demonio destructivo.

X. De nuevo presentan como otro dios a Hefesto. Y dicen de él que es cojo, y tiene un gorro en la cabeza, y en sus manos tiene tenazas de fuego y un martillo; y sigue el oficio de trabajar el hierro, para que así pueda procurarse lo necesario para su sustento. ¿Entonces este dios es tan necesitado? Pero no puede ser que un dios esté necesitado o cojo, de lo contrario es muy inútil.

Y además traen a otro dios y lo llaman Hermes. Y dicen que es ladrón, amante de la avaricia y codicioso de ganancias, y mago, mutilado y deportista, e intérprete del lenguaje. Pero es imposible que un dios sea un mago o un avaro, o mutilado, o anhelando lo que no es suyo, o un atleta. Y, si fuera de otro modo, resulta inútil.

Y después de él presentan como otro dios Asklepios. Y dicen que es médico y que prepara medicamentos y yeso para suplir lo necesario para su sustento. ¿Entonces este dios está necesitado? Y al final fue alcanzado por un rayo por Dios a causa de Tyndareos de Lacedaemon, y así murió. Si entonces Asklepio era un dios y, cuando fue alcanzado por un rayo, no pudo ayudarse a sí mismo, ¿cómo podría ayudar a los demás? Pero es imposible que una naturaleza divina esté necesitada o sea destruida por un rayo.

Y, nuevamente, presentan a otro como un dios, y lo llaman Ares. Y dicen que es guerrero, celoso, y codicia ovejas y cosas que no son suyas. Y gana con sus brazos. Y dicen que al final cometió adulterio con Afrodita, y fue capturado por el niño Eros y por Hefesto, el marido de Afrodita. Pero es imposible que un dios sea guerrero, atado o adúltero.

¡Y, de nuevo, dicen de Dionysos que en verdad! Es un dios que organiza fiestas nocturnas, enseña borracheras y se lleva a mujeres que no le pertenecen. Y al fin, dicen, se volvió loco y despidió a sus siervas y huyó al desierto; y durante su locura comió serpientes. Y finalmente fue asesinado por Titanos. Si entonces Dionysos era un dios, y cuando lo mataron no pudo ayudarse a sí mismo, ¿cómo es posible que deba ayudar a otros?

A continuación, presentan a Heracles y dicen que es un dios, que odia las cosas detestables, un tirano, un guerrero y un destructor de plagas. Y de él también dicen que al fin se volvió loco y mató a sus propios hijos, y se arrojó al fuego y murió. Si, entonces, Heracles es un dios, y en todas estas calamidades no pudo rescatarse a sí mismo, ¿cómo podrían otros pedirle ayuda? Pero es imposible que un dios esté loco, borracho, asesino de sus hijos o consumido por el fuego.

XI. Y después de él, traen a otro dios y lo llaman Apolón. Y dicen que es celoso e inconstante, ya veces sostiene el arco y el carcaj, y nuevamente la lira y el plectrón. Y pronuncia oráculos para los hombres para que pueda recibir recompensas de ellos. ¿Entonces este dios necesita recompensas? Pero es un insulto que todas estas cosas se encuentren con un dios.

Y después de él presentan como una diosa a Artemisa, la hermana de Apolo; y dicen que era cazadora y que ella misma solía llevar arco y cerrojos, y vagar por las montañas, llevando a los perros a cazar ciervos u osos salvajes del campo. Pero es una vergüenza que una doncella virgen deambule sola por las colinas o cace en busca de animales. Por tanto, es imposible que Artemisa sea una diosa.

Una vez más, dicen de Afrodita que de hecho es una diosa. Y a veces habita con sus dioses, pero otras veces es vecina de los hombres. Y una vez tuvo a Ares como amante, y nuevamente a Adonis, que es Tammuz. También una vez, Afrodita estaba llorando y llorando por la muerte de Tamuz, y ellos dijeron que ella descendió al Seol para redimir a Adonis de Perséfone, que es la hija del Seol (Hades). Si Afrodita es una diosa y no pudo ayudar a su amante en su muerte, ¿cómo podrá ella ayudar a los demás? Y esto no se puede escuchar, que una naturaleza divina llegue al llanto y al lamento y al adulterio.

Y. otra vez. dicen de Tamuz que es un dios. ¡Y lo es, en verdad! cazador y adúltero. Y dicen que lo mató una herida de jabalí, sin poder ayudarse. Y si no pudo evitarlo, ¿cómo podría pensar en la raza humana? Pero que un dios sea adúltero o cazador o muera violentamente es imposible.

Nuevamente, dicen de Rea que ella es la madre de sus dioses. Y dicen que una vez tuvo un amante, Atys, y que solía deleitarse con los hombres depravados. Y por fin lanzó un lamento y lloró por Atys, su amante. Si entonces la madre de sus dioses no pudo ayudar a su amante y librarlo de la muerte, ¿cómo puede ayudar a los demás? Por lo tanto, es una vergüenza que una diosa se lamente, llore y se deleite en hombres depravados.

Nuevamente, presentan a Kore y dicen que ella es una diosa, y que Plutón se la robó y no pudo evitarlo. Si entonces es una diosa y no pudo ayudarse a sí misma, ¿cómo encontrará los medios para ayudar a los demás? Porque un dios que es robado es muy impotente.

Todo esto, entonces, oh rey, han presentado los griegos acerca de sus dioses, y lo han inventado y declarado acerca de ellos. Y de ahí que todos los hombres recibieran el impulso de obrar todas las blasfemias y todas las impurezas; y por esto se corrompió toda la tierra.

XII. Los egipcios, además, por ser más rudos y necios que todos los pueblos de la tierra, se han equivocado ellos mismos más que todos. Porque las deidades (o religión) de los bárbaros y los griegos no les bastaba, pero también introdujeron algo de la naturaleza de los animales, y dijeron de ellos que eran dioses, y también de los reptiles que se encuentran en el seco tierra y en las aguas. Y de plantas y hierbas decían que algunas de ellas eran dioses. Y fueron corrompidos por todo tipo de engaño y contaminación más que todas las personas que hay en la tierra. Porque desde la antigüedad adoraron a Isis, y dicen que es una diosa cuyo marido era Osiris, su hermano. Y cuando Osiris fue asesinado por Tifón su hermano, Isis huyó con Horos su hijo a Byblus en Siria,y estuvo allí durante cierto tiempo hasta que su hijo creció. Y contuvo con Typhon, su tío, y lo mató. Y luego Isis regresó y fue con Horos su hijo y buscó el cadáver de Osiris su señor, lamentando amargamente su muerte. Si entonces Isis es una diosa y no pudo ayudar a Osiris, su hermano y señor, ¿cómo puede ayudar a otro? Pero es imposible que una naturaleza divina tenga miedo y huya en busca de seguridad, o llore y lamente; o de lo contrario es muy miserable.y huir en busca de seguridad, o llorar y lamentar; o de lo contrario es muy miserable.y huir en busca de seguridad, o llorar y lamentar; o de lo contrario es muy miserable.

Y de Osiris también dicen que es un dios útil. Y fue asesinado por Typhon y no pudo evitarlo. Pero es bien sabido que esto no se puede afirmar de la divinidad. Y además, dicen de su hermano Tifón que es un dios, que mató a su hermano y fue asesinado por el hijo de su hermano y por su novia, sin poder ayudarse a sí mismo. ¿Y cómo, por favor, es un dios que no se salva a sí mismo?

Como los egipcios, entonces, eran más rudos que el resto de las naciones, estos y otros dioses semejantes no les bastaban. No, pero incluso aplican el nombre de dioses a animales en los que no hay alma en absoluto. Algunos adoran a la oveja y otros al becerro; y unos el cerdo y otros el sábalo; y algunos el cocodrilo y el halcón y el pez y el ibis y el buitre y el águila y el cuervo. Algunos adoran al gato, otros al rodaballo, algunos al perro, algunos a la víbora, otros al áspid y otros al león; y otros el ajo y la cebolla y las espinas, y otros el tigre y otras cosas por el estilo. Y las pobres criaturas no ven que todas estas cosas no son nada, aunque a diario presencian cómo sus dioses son devorados y consumidos por los hombres y también por sus semejantes; mientras algunos de ellos son incinerados,y algunos mueren, se pudren y se convierten en polvo, sin que observen que perecen de muchas maneras. De modo que los egipcios no han observado que las cosas que no son iguales a su propia liberación, no son dioses. Y si, en verdad, son débiles en el caso de su propia liberación, ¿de dónde tienen poder para ayudar en el caso de la liberación de sus adoradores? Entonces, grande es el error en el que vagaron los egipcios, más grande, en verdad, que el de cualquier pueblo que haya sobre la faz de la tierra.¿De dónde tienen poder para ayudar en el caso de la liberación de sus adoradores? Entonces, grande es el error en el que vagaron los egipcios, más grande, en verdad, que el de cualquier pueblo que haya sobre la faz de la tierra.¿De dónde tienen poder para ayudar en el caso de la liberación de sus adoradores? Entonces, grande es el error en el que vagaron los egipcios, más grande, en verdad, que el de cualquier pueblo que haya sobre la faz de la tierra.

XIII. Pero es una maravilla, oh rey, con respecto a los griegos, que superan a todos los demás pueblos en su forma de vida y razonamiento, cómo se extraviaron tras ídolos muertos e imágenes sin vida. Y, sin embargo, ven a sus dioses en las manos de sus artífices serrados, cepillados y amarrados, cortados, carbonizados y ornamentados, y alterados por ellos en todo tipo de formas. Y cuando envejecen y se desgastan con el paso del tiempo, y cuando se funden y se convierten en polvo, ¿cómo, me pregunto, no se dieron cuenta de que no son dioses? Y en cuanto a los que no hallaron liberación para sí mismos, ¿cómo pueden servir a la angustia de los hombres?

Pero incluso los escritores y filósofos entre ellos han alegado erróneamente que los dioses son tales como los hechos en honor del Dios Todopoderoso. Y se equivocan al tratar de compararlos con Dios, a quien el hombre nunca ha visto ni puede ver a cómo es. También en esto (se equivocan) al afirmar de la deidad que cualquier cosa como la deficiencia puede estar presente en ella; como cuando dicen que Él recibe sacrificios y requiere holocaustos y libaciones e inmolaciones de hombres y templos. Pero Dios no tiene necesidad, y ninguna de estas cosas le es necesaria; y está claro que los hombres se equivocan en estas cosas que imaginan.

Además, sus escritores y filósofos representan y declaran que la naturaleza de todos sus dioses es una. Y no han aprehendido al Dios nuestro Señor que, siendo uno, está en todos. Por tanto, se equivocan. Porque si el cuerpo de un hombre mientras tiene muchas partes no está en pavor, un miembro de otro, pero, como es un cuerpo unido, está totalmente de acuerdo consigo mismo; así también Dios es uno en su naturaleza. Una sola esencia le es propia, ya que es uniforme en Su naturaleza y Su esencia; y no tiene miedo de sí mismo. Si entonces la naturaleza de los dioses es una, no es apropiado que un dios persiga o mate o dañe a un dios. Si entonces los dioses son perseguidos y heridos por dioses, y algunos son secuestrados y otros muertos por un rayo, es obvio que la naturaleza de sus dioses no es una. Y por eso se sabe, oh Rey,que es un error considerar y unir las naturalezas de sus dioses bajo una sola naturaleza. Si entonces nos conviene admirar a un dios que se ve y no ve, ¿cuánto más digno de alabanza es que uno crea en una naturaleza que es invisible y que todo lo ve? Y si además conviene que se apruebe la obra de un artesano, ¿cuánto más conviene que se glorifique al Creador del artesano?

¡Pues he aquí! cuando los griegos hicieron leyes, no percibieron que por sus leyes condenan a sus dioses. Porque si sus leyes son justas, sus dioses son injustos, ya que transgredieron la ley al matarse unos a otros, practicar la hechicería, cometer adulterio, robar y robar, mentir con varones y también por sus otras prácticas. Porque si sus dioses tenían razón al hacer todas estas cosas como se las describe, entonces las leyes de los griegos son injustas al no hacerse conforme a la voluntad de sus dioses. Y en ese caso el mundo entero se ha descarriado.

Porque las narraciones sobre sus dioses son algunos de ellos mitos, y algunos de ellos poemas de la naturaleza (lit: natural – phusikai ), y algunos de ellos himnos y elegías. Los himnos y elegías son palabras vacías y ruido. Pero estos poemas sobre la naturaleza, incluso si se hacen como dicen, no son dioses los que hacen tales cosas y sufren y soportan tales cosas. Y esos mitos son cuentos superficiales sin profundidad alguna en ellos.

XIV. Vayamos ahora, oh rey, a la historia de los judíos también, y veamos qué opinión tienen de Dios. Los judíos entonces dicen que Dios es uno, el Creador de todo y omnipotente; y que no es justo que se adore a ningún otro excepto a este Dios solamente. Y aquí parecen acercarse a la verdad más que todas las naciones, especialmente porque adoran a Dios y no a Sus obras. E imitan a Dios por la filantropía que prevalece entre ellos; porque tienen compasión de los pobres, y liberan a los cautivos, y entierran a los muertos, y hacen cosas como estas, que son agradables ante Dios y agradables también a los hombres, que (costumbres) han recibido de sus antepasados .

Sin embargo, ellos también se desviaron del conocimiento verdadero. Y en su imaginación conciben que es a Dios a quien sirven; mientras que por su modo de observancia es a los ángeles y no a Dios a quienes se les rinde su servicio: como cuando celebran los sábados y el comienzo de los meses, y las fiestas de los panes sin levadura y un gran ayuno; y el ayuno y la circuncisión y la purificación de carnes, cosas que, sin embargo, no observan perfectamente.

XV. Pero los cristianos, oh rey, mientras andaban y buscaban, hallaron la verdad; y como aprendimos de sus escritos, se han acercado más a la verdad y al conocimiento genuino que el resto de las naciones. Porque conocen y confían en Dios, el Creador del cielo y de la tierra, en quien y de quien son todas las cosas, para quien no hay otro dios como compañero, de quien recibieron mandamientos que grabaron en sus mentes y guardan con esperanza. y expectativa del mundo venidero. Por tanto, no cometen adulterio ni fornicación, ni dan falso testimonio, ni malversan la prenda, ni codician lo que no es de ellos. Honran a padre y madre, y muestran bondad a los que están cerca de ellos; y cuando son jueces, juzgan con rectitud. No adoran ídolos (hechos) a imagen del hombre;y todo lo que no quisieran que otros les hicieran a ellos, no lo hacen a otros; y de la comida consagrada a los ídolos, no comen, porque son puros. Y apaciguan a sus opresores (lit: consuelo) y los hacen sus amigos; hacen bien a sus enemigos; y sus mujeres, oh rey, son puras como vírgenes, y sus hijas, modestas; y sus hombres se guardan de toda unión ilícita y de toda inmundicia, con la esperanza de recibir una recompensa en el otro mundo. Además, si alguno de ellos tiene esclavos y esclavas o hijos, por amor a ellos los persuaden para que se hagan cristianos, y cuando lo han hecho, los llaman hermanos sin distinción. No adoran a dioses extraños y siguen su camino con toda modestia y alegría. Entre ellos no se encuentra la falsedad; y se aman,y de las viudas no desvían su estima; y libran al huérfano del que lo trata con dureza. Y el que tiene, da al que no tiene, sin jactarse. Y cuando ven a un extraño, lo llevan a sus casas y se regocijan por él como un hermano; porque no los llaman hermanos según la carne, sino hermanos según el espíritu y en Dios. Y cada vez que uno de sus pobres sale del mundo, cada uno de ellos, según su capacidad, le presta atención y se ocupa de su entierro. Y si oyen que uno de ellos está preso o afligido por el nombre de su Mesías, todos ellos atienden ansiosamente su necesidad, y si es posible redimirlo, lo liberan. Y si hay entre ellos algún pobre y necesitado, y si no tiene comida de sobra,ayunan dos o tres días para suplir a los necesitados su falta de alimento. Observan los preceptos de su Mesías con mucho cuidado, viviendo con justicia y sobriedad como el Señor su Dios les ordenó. Cada mañana y cada hora dan gracias y alaban a Dios por su bondad amorosa para con ellos; y por su comida y bebida le ofrecen acción de gracias. Y si algún justo entre ellos se aparta del mundo, se regocijan y dan gracias a Dios; y escoltan su cuerpo como si saliera de un lugar a otro cercano. Y cuando uno de ellos tiene un hijo, dan gracias a Dios; y si además muere en la niñez, dan más gracias a Dios, como a quien ha pasado por el mundo sin pecados. Además, si ven que alguno de ellos muere en su impiedad o en sus pecados,por él se entristecen amargamente, y se entristecen como por quien va a encontrar su destino.

XVI. Tal es, oh Rey, el mandamiento de la ley de los cristianos, y tal es su forma de vida. Como hombres que conocen a Dios, le piden peticiones que conviene que él conceda y que ellos reciban. Y, por tanto, emplean toda su vida. Y puesto que conocen la bondad amorosa de Dios para con ellos, ¡he aquí! por ellos, las cosas gloriosas que están en el mundo fluyen a la vista. Y en verdad, son los que hallaron la verdad cuando anduvieron y la buscaron; y por lo que consideramos, aprendimos que solo ellos se acercan al conocimiento de la verdad. Y no proclaman a oídos de la multitud las buenas obras que hacen, sino que se cuidan de que nadie las note; y ocultan lo que dan, como quien encuentra un tesoro y lo esconde.Y se esfuerzan por ser justos como los que esperan contemplar a su Mesías y recibir de él con gran gloria las promesas que se les hicieron. Y en cuanto a sus palabras y sus preceptos, oh Rey, y su gloria en su adoración, y la esperanza de ganar según la obra de cada uno de ellos la recompensa que esperan en otro mundo, puedes aprender acerca de estos de su escrituras. Nos basta con haber informado en breve a Vuestra Majestad sobre la conducta y la verdad de los cristianos. Porque grande en verdad y maravillosa es su doctrina para quien la investigue y reflexione sobre ella. Y en verdad, este es un pueblo nuevo, y hay algo divino (lit: “una mezcla divina”) en medio de ellos.Y en cuanto a sus palabras y sus preceptos, oh Rey, y su gloria en su adoración, y la esperanza de ganar según la obra de cada uno de ellos la recompensa que esperan en otro mundo, puedes aprender acerca de estos de su escrituras. Nos basta con haber informado en breve a Vuestra Majestad sobre la conducta y la verdad de los cristianos. Porque grande en verdad y maravillosa es su doctrina para quien la investigue y reflexione sobre ella. Y en verdad, este es un pueblo nuevo, y hay algo divino (lit: “una mezcla divina”) en medio de ellos.Y en cuanto a sus palabras y sus preceptos, oh Rey, y su gloria en su adoración, y la esperanza de ganar según la obra de cada uno de ellos la recompensa que esperan en otro mundo, puedes aprender acerca de estos de su escrituras. Nos basta con haber informado en breve a Vuestra Majestad sobre la conducta y la verdad de los cristianos. Porque grande en verdad y maravillosa es su doctrina para quien la investigue y reflexione sobre ella. Y en verdad, este es un pueblo nuevo, y hay algo divino (lit: “una mezcla divina”) en medio de ellos.Nos basta con haber informado en breve a Vuestra Majestad sobre la conducta y la verdad de los cristianos. Porque grande en verdad y maravillosa es su doctrina para quien la investigue y reflexione sobre ella. Y en verdad, este es un pueblo nuevo, y hay algo divino (lit: “una mezcla divina”) en medio de ellos.Nos basta con haber informado en breve a Vuestra Majestad sobre la conducta y la verdad de los cristianos. Porque grande en verdad y maravillosa es su doctrina para quien la investigue y reflexione sobre ella. Y en verdad, este es un pueblo nuevo, y hay algo divino (lit: “una mezcla divina”) en medio de ellos.

Tome, entonces, sus escritos, y léalo, ¡y he aquí! encontrará que no he presentado estas cosas por mi propia autoridad, ni hablado así como su abogado; pero desde que leí en sus escritos, estaba completamente seguro de estas cosas como también de las que están por venir. Y por esta razón, me vi obligado a declarar la verdad a quienes la cuidan y buscan el mundo venidero. Y para mí no hay duda de que la tierra permanece a través de la súplica de los cristianos. Pero el resto de las naciones yerran y causan error al revolcarse ante los elementos del mundo, ya que más allá de estos su visión mental no pasará. Y buscan como en tinieblas porque no reconocen la verdad; y como borrachos se tambalean, se empujan y caen.

XVII. Hasta ahora, oh rey, he hablado; porque en cuanto a lo que queda, como se dijo anteriormente, se encuentran en sus otros escritos cosas que son difíciles de pronunciar y difíciles de narrar, que no sólo se dicen con palabras, sino que también se hacen con hechos.

Ahora los griegos, oh rey, al seguir prácticas viles en las relaciones sexuales con varones, una madre, una hermana y una hija, imputan a su vez a los cristianos su monstruosa impureza. Pero los cristianos son justos y buenos, y la verdad está puesta ante sus ojos, y su espíritu es sufrido; y, por tanto, aunque conocen el error de estos (los griegos), y son perseguidos por ellos, lo soportan y soportan; y en su mayor parte sienten compasión de ellos, como hombres desprovistos de conocimiento. Y por su parte, ofrecen oración para que estos se arrepientan de su error; y cuando sucede que uno de ellos se ha arrepentido, se avergüenza ante los cristianos de las obras que hizo; y confiesa a Dios, diciendo: Hice estas cosas en ignorancia. Y purifica su corazón, y sus pecados le son perdonados,porque los cometió en ignorancia en el tiempo anterior, cuando solía blasfemar y hablar mal del verdadero conocimiento de los cristianos. Y ciertamente la raza de los cristianos es más bendita que todos los hombres que están sobre la faz de la tierra.

En adelante, callen las lenguas de los que hablan vanidad y acosan a los cristianos; y de ahora en adelante que hablen la verdad. Porque es de gran importancia para ellos que adoren al Dios verdadero en lugar de adorar un sonido sin sentido. Y en verdad, todo lo que se dice en boca de los cristianos es de Dios; y su doctrina es la puerta de la luz. Por tanto, acérquense a él todos los que no tienen el conocimiento de Dios; y recibirán palabras incorruptibles, que son de todos los tiempos y de la eternidad. Así aparecerán ante el terrible juicio que por medio de Jesús el Mesías está destinado a sobrevenir a toda la raza humana.

La Apología del Filósofo Arístides está terminada.

El alma

*Creencias fundamentales:* 1. Inmortalidad del alma: El alma es inmortal y sigue existiendo después de la muerte física. 2. Naturaleza espir...